Es para nosotros muy grato informar a toda nuestra comunidad educativa que la Familia Salazar Murillo  ha  donado esta  hermosa imagen de Nuestra Señora de Torcoroma.

Agradecemos de todo corazón este gesto, que Dios les multiplique y colme de muchas bendiciones.


 

 

Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma, historia de una advocación, referida comúnmente como Virgen de Torcoroma o Virgen Morena de Ocaña, es una de las diversas advocaciones de la Virgen María. Su denominación procede del llamado Monte de Torcoroma, ubicado en Ocaña (Departamento de Norte de Santander, Colombia).

Historia


La montaña de Torcoroma, o monte de Torcoroma, era por entonces una zona agraria y de gente sencilla. En las laderas de la majestuosa obra natural, la familia de los Melo Rodríguez tenían su parcela. Don Cristóbal Melo y Doña Pascuala Rodríguez  gozaban de la compañía de sus dos hijos, Felipe y José. Según atestiguan sus contemporáneos, los Melo Rodríguez eran personas de reputadas buenas costumbres y de vida impregnada de fe cristiana.

La mañana del 15 de Agosto de 1711, don Cristóbal Melo envió a sus hijos Felipe y José a talar un árbol que tuviese buena madera para hacer una "canoa" y así poder fabricar sus dulces.

Los jóvenes Melo Rodríguez se internaron en la montaña de Torcoroma y a medida que aumentaba la espesura, seleccionaban las posibles talas, hasta que encontraron uno que era espectacular.  A pesar de la época de verano, exhibía unas fragantes y hermosas flores encarnadas. Era tanto su perfume  que desde lejos se podía percibir su presencia.

Entusiasmados con el feliz hallazgo, procedieron a talar este hermoso árbol. Dada la complicada ubicación del mismo, al cortar su base se produjo un derrumbamiento y la parte principal cayó por un barranco. Estaba atardeciendo y los muchachos resolvieron regresar a su casa y comentar el suceso a su padre. Al día siguiente, el 16 de agosto, los jóvenes Melo Rodríguez con su padre Don Cristóbal, continuaron buscando un árbol apropiado para el fin que requerían satisfacer, pero no dando con ninguno que les sirviera, determinaron utilizar el ya talado y se dirigieron al lugar donde había quedado caído.

Encontraron el árbol con ese fragante aroma como si todavía estuviera en tierra y comenzaron a tallar allí mismo la "canoa" y poco a poco al dar los primeros hachazos, salió una luz y era la "imagen de María Santísima la virgen de la Concepción", de medio relieve, juntas y puestas las manos sobre el pecho, con acción del rostro como dirigido al cielo, con su corona imperial, parada sobre su media luna, todo del color del mismo árbol, la cual vista y reparada por el buen Cristóbal Melo, metiendo las manos al hijo que a la sazón era el que cortaba con la hacha, le detuvo el golpe, y postrados padre e hijos, veneraron aquella imagen, de la que se dice despedía de sí no sólo una gran luz, sino el aromático olor de todo el árbol como cuando lo cortaron..." Así fue según las palabras consignadas en el citado documento del P. Gómez Farelo.

La noticia se esparció muy rápido por toda la región y los primeros milagros comenzaron a suceder. El Señor Vicario autorizó la veneración privada. Hacia 1716 Monseñor Don Fray Antonio de Monroy Meneses llegó hasta Ocaña e investigó por sí mismo los prodigiosos sucesos que se relataban, tras lo cual nombró a Pascuala Rodríguez - madre de los muchachos y esposa de Melo - como Camarera de alhajas y su ropa de altar y dio permiso para que allí mismo se levantase una capilla en su honor. Posteriormente dio orden para que la bendita imagen fuese trasladada a la iglesia principal de Ocaña con todo honor y pompa del caso".

Al tiempo que esto ocurría, en la montaña de Torcoroma surgía lo que podría llamarse un "pequeño Lourdes": un manantial de aguas límpidas se volvía un bálsamo milagroso para curar toda dolencia de cuerpo o de alma.

Hoy en día esta imagen reposa en una capilla en el centro del Municipio de Ocaña donde miles de feligreses van a pedirles favores y que los ayude en sus obras cotidianas.

El gobierno Nacional de la República de Colombia rindió especial homenaje a la virgen de Torcoroma: Siendo presidente  el doctor Misael Pastrana Borrero, y ministro de Educación el doctor Juan Jacobo Muñoz, mediante decreto N° 1425 del 21 de agosto de 1972, se le declaró Monumento Nacional al Santuario de Nuestra Señora de las gracias de Torcoroma, llamado agua de la virgen, dándole singular importancia al sitio donde se verificó el prodigioso árbol el 16 de Agosto de 1711.